Además, te orientamos en los tiempos medios de tramitación y en lo que puedes esperar del juzgado. Para una visión completa del procedimiento y sus fases, te recomiendo esta visión general de la segunda oportunidad, donde se resumen los pasos básicos y las decisiones clave. También sintetizamos las condiciones para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad con ejemplos prácticos de buena fe e insolvencia.
En CIMA y Asociados analizamos tu historial financiero, el origen de cada deuda y tus ingresos reales para proponer la estrategia con mayor retorno: maximizar lo exonerable, reducir objeciones de acreedores y acelerar plazos. Valoramos, por ejemplo, si reúnes las condiciones para acogerte, la conveniencia de proteger la vivienda con un plan de pagos y el impacto de las deudas públicas dentro de los límites legales. Nuestro acompañamiento es integral: preparación de prueba, control de plazos y defensa procesal hasta la exoneración definitiva.
¿Qué deudas se cancelan con la Ley de Segunda Oportunidad en 2025?
Tipos de deudas que suelen quedar exoneradas

En términos generales, son exonerables los préstamos personales, tarjetas (incluidas las revolving), créditos al consumo, microcréditos, avales personales y deudas con proveedores. La clave es identificar con rigor el pasivo y su origen para encajar cada partida en el marco legal adecuado y calcular el alcance de la exoneración. También puede exonerarse la deuda remanente tras una ejecución hipotecaria cuando la garantía ya se ha agotado. En paralelo, conviene distinguir deudas exonerables y no exonerables en la Ley de Segunda Oportunidad para ajustar expectativas desde el inicio.
Conviene evitar el enfoque “hazlo tú mismo”: un planteamiento incorrecto puede limitar el resultado, alargar tiempos y abrir impugnaciones de acreedores. Nuestro equipo comprueba requisitos, prueba de buena fe y coherencia patrimonial para elegir el itinerario con mayor retorno —por ejemplo, plan de pagos sin liquidación para preservar vivienda o actividad económica cuando es viable.
Quién puede acogerse y marco normativo aplicable
La Ley de Segunda Oportunidad se aplica a personas físicas —particulares y autónomos— que acrediten insolvencia y actúen de buena fe; en España, los requisitos de la Ley de Segunda Oportunidad se concretan en demostrar esa situación con documentación completa y conducta diligente ante el juzgado. La reforma concursal (Ley 16/2022) precisó el alcance de la exoneración y sistematizó alternativas: con liquidación de activo o sin liquidación mediante plan de pagos.
El TRLC fija deudas no exonerables (pensión de alimentos, responsabilidad civil por muerte o daños personales, determinados créditos públicos más allá de los límites, entre otras), mientras que el art. 496.2 permite planes de pagos flexibles a tres o cinco años sin liquidación total del patrimonio.
Si el caso se presenta sin estrategia, pueden perderse ventajas como la retroactividad de efectos, generarse discrepancias con acreedores o incurrir en errores formales (por ejemplo, documentación incompleta) que incrementen el riesgo de denegación o de revocación. Por ello, es esencial alinear prueba, inventario de bienes y proyección de ingresos con el plan procesal desde el primer día.
Entre los beneficios de la Ley de Segunda Oportunidad para particulares y autónomos destacan la reducción real de carga financiera, la salida de ficheros de morosidad y la posibilidad de retomar actividad sin llamadas de acoso.
¡Libérate de las deudas con la Ley de Segunda Oportunidad!
¿Estás ahogado por las deudas? Nuestro despacho te cuenta lo que otros no quieren que sepas sobre la Ley de Segunda Oportunidad. Es ideal para deudas superiores a 10.000 € y te advertimos sobre los riesgos si tienes una vivienda habitual con hipoteca.
¡No te arriesgues a perder tu casa! Elegir un abogado hábil es clave para solicitar la exoneración en el momento justo y evitar la fase de liquidación. ¡Anímate y busca ayuda para empezar de cero!
Contar con un abogado especialista en Ley de Segunda Oportunidad te ayuda a diseñar un plan de pagos realista, blindar la buena fe y evitar errores que retrasen el expediente.
Requisitos y procedimiento paso a paso
El procedimiento judicial de la Ley de Segunda Oportunidad comienza con la solicitud al juzgado mercantil y culmina en la exoneración, con o sin liquidación según tu caso.
Documentación, plazos y control del proceso
La documentación necesaria para solicitar la Ley de Segunda Oportunidad incluye contratos, extractos, requerimientos, nóminas, IRPF/IVA, vida laboral y un inventario completo de bienes y cargas para acreditar insolvencia y buena fe. La preparación documental reduce objeciones y acelera la admisión. El tiempo que tarda un proceso de Ley de Segunda Oportunidad varía por juzgado, pero una horquilla prudente sitúa la resolución entre 8 y 12 meses; en escenarios óptimos, puede acortarse si el expediente está muy trabajado y hay baja complejidad patrimonial.
Durante la tramitación, se suspenden ejecuciones y embargos privados; con plan de pagos, el juzgado puede autorizar un esquema realista de tres a cinco años. En paralelo, conviene revisar el impacto en ficheros de morosidad y la estrategia de salida tras la exoneración para recuperar financiación con criterios responsables.
Entre las consecuencias legales de acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad están la suspensión de ejecuciones privadas, la paralización de algunos recargos y, una vez firme, la exoneración del pasivo con la consiguiente salida de ficheros de morosidad.
¿Sabías que…?
Desde la reforma, los primeros 5.000 € de deuda con AEAT y 5.000 € con Seguridad Social son exonerables íntegramente; de 5.001 a 10.000 €, se exonera el 50% en cada bloque. El resto puede integrarse en un plan de pagos conforme al art. 489.1 TRLC.
Ley de Segunda Oportunidad para deudas: normativa y cambios
Para verificar el marco vigente y su redacción consolidada, consulta el texto consolidado de la ley 16/2022 de reforma concursal. Esta norma redefine el acceso sin acuerdo extrajudicial previo y amplía el abanico de deudas exonerables bajo condiciones, incluyendo modalidades con y sin liquidación, según el caso.
En la práctica, el itinerario óptimo exige valorar si conviene preservar vivienda habitual y activos esenciales mediante plan de pagos, o bien liquidar lo accesorio para lograr una exoneración más rápida. El plan de pagos correcto al fijar cuotas razonables y anticipar objeciones de acreedores.
¿Quieres saber si tus deudas son exonerables y en qué porcentaje?
En CIMA y Asociados analizamos tu situación y preparamos una estrategia a medida para aprovechar la Ley de Segunda Oportunidad para deudas sin poner en riesgo tu vivienda ni tu actividad. Te guiamos en cada fase con documentación, plazos y defensa frente a impugnaciones.
Vivienda habitual, deudas públicas y casos especiales
¿Qué pasa con la hipoteca y la vivienda habitual?

La exoneración no elimina la hipoteca vigente, pero puede excluirse la vivienda habitual de la liquidación si se aprueba un plan de pagos sostenible. Cuando la ejecución ya se ha producido y la garantía no cubre toda la deuda, el remanente pierde la naturaleza de crédito con garantía real y, en su caso, puede exonerarse. La estrategia debe anticipar tasación, estado de pagos y proyección de ingresos.
En escenarios con negocio o herramientas de trabajo esenciales, la opción de plan de pagos bien diseñado permite mantener actividad y evitar una liquidación que resultaría ineficiente. La decisión debe apoyarse en números realistas y en documentación probatoria consistente.
Hacienda y Seguridad Social: cómo opera el límite de 20.000 €
Si te preguntas cómo cancelar deudas con Hacienda mediante la Ley de Segunda Oportunidad, la regla práctica es: hasta 10.000 € con AEAT y 10.000 € con Seguridad Social son exonerables (primeros 5.000 € íntegros y el 50% de los siguientes 5.000 €). El excedente pasa a plan de pagos y exige una proyección de ingresos compatible con la cobertura de necesidades básicas. Es esencial cuadrar prioridades legales de cobro y prever objeciones durante la aprobación judicial del plan.
Si actúas de buena fe y cumples requisitos, la exoneración definitiva llega tras completar el plan o, en su caso, la liquidación. A partir de entonces, procede gestionar la salida de ficheros de morosidad y reconstruir tu historial crediticio de forma responsable.
